Riad, la capital de Arabia Saudita, no siempre fue la gran ciudad que conocemos hoy. Hace varios siglos, era solo un pequeño oasis en medio del desierto de Najd, rodeado de palmeras y alimentado por pozos de agua subterránea. Su nombre viene del árabe “rawḍa”, que significa jardín o prado, porque en esa zona tan árida, cualquier lugar con vegetación parecía un milagro.
Los primeros asentamientos importantes datan del siglo XVIII. En 1744, la familia Al Saud y el religioso Muhammad ibn Abd al-Wahhab firmaron un pacto que dio origen al primer Estado saudí. Riad se convirtió en su capital entre 1824 y 1865, aunque en esa época era una población modesta de casas de adobe, murallas de barro y mercados sencillos. La vida giraba alrededor del cultivo de dátiles, el pastoreo y el comercio de caravanas.

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A finales del siglo XIX y principios del XX, Riad pasó por momentos muy duros. Fue conquistada varias veces, perdió importancia y hasta quedó casi abandonada por guerras tribales. Todo cambió en 1902, cuando Abdulaziz Al Saud (Ibn Saud), con apenas unos 40 hombres, recuperó la ciudad en una famosa incursión nocturna. Desde ahí comenzó la unificación de lo que hoy es Arabia Saudita, y Riad volvió a ser el centro político.
Durante décadas siguió siendo una ciudad tradicional, con poca influencia exterior. Pero el gran salto llegó en los años 50 y 60, cuando el petróleo transformó todo. El dinero del crudo permitió construir carreteras, hospitales, escuelas y edificios modernos. En los 70 y 80 la ciudad creció a una velocidad impresionante: de unos 150.000 habitantes en 1950 pasó a varios millones en muy poco tiempo.

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Hoy Riad es una metrópoli de más de 7 millones de personas, con rascacielos, grandes avenidas, centros comerciales gigantes y proyectos futuristas como NEOM o el desarrollo de Qiddiya. Sin embargo, en medio de tanto concreto y vidrio todavía se pueden encontrar rastros del viejo Riad: el barrio histórico de Al-Dirah, el fuerte Masmak y los jardines de palmeras que recuerdan por qué este lugar se llamó alguna vez “el jardín” en pleno desierto.
¿Qué hacer en Riad?
Échale un ojo a estos atractivos y conoce más de este lugar tan histórico como turístico:
Claro, aquí tienes el listado de los 10 atractivos turísticos más populares en Riad, ordenados alfabéticamente y con sus nombres más comunes en español:
- Al-Dirah Barrio Histórico
- Boulevard Riyadh
- Centro Kingdom (Torre del Reino)
- Fuerte Masmak
- Museo Nacional de Arabia Saudita
- Palacio Murabba
- Parque Rey Salman
- Torre Al Faisaliah
- Wadi Hanifah
- Zoológico de Riad
Al-Dirah Barrio Histórico
Este barrio es el corazón antiguo de Riad, donde todavía se respira el ambiente de la ciudad de hace más de un siglo. Las calles estrechas están llenas de casas tradicionales de adobe, mercados bulliciosos y mezquitas sencillas. Caminar por ahí es como retroceder en el tiempo: ves gente comprando especias, telas y joyas antiguas, mientras el olor a incienso y café árabe flota en el aire. Aunque ha sido restaurado, conserva su encanto auténtico y te ayuda a entender cómo era la vida antes del boom del petróleo. Es un lugar perfecto para fotos y para sentir la esencia saudí de siempre.
Boulevard Riyadh
Boulevard Riyadh es uno de los sitios más modernos y animados de la capital. Se trata de una avenida gigante al aire libre con restaurantes de todo tipo, tiendas elegantes, fuentes iluminadas y zonas para caminar o sentarse a charlar. Por las noches se llena de luces de colores, música en vivo y familias paseando. Es ideal para cenar algo rico, ver un espectáculo o simplemente disfrutar del ambiente fresco del invierno saudí. Mucha gente lo compara con un parque temático para adultos, porque siempre hay algo nuevo que ver o hacer.

Fotos: Trip Advisor
¿Qué más?
Centro Kingdom (Torre del Reino)
La Torre del Reino es el edificio más famoso de Riad, con sus 99 pisos y esa forma tan peculiar que termina en un puente colgante. Lo mejor es subir al mirador del piso 99: desde ahí ves toda la ciudad extendida como un mar de luces. El ascensor sube rapidísimo y te deja con la boca abierta. Además, dentro hay un centro comercial enorme, restaurantes de lujo y hasta una mezquita en altura. Es el sitio perfecto para fotos panorámicas y para sentirte en la cima del mundo moderno saudí.

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Fuerte Masmak
El Fuerte Masmak es una construcción de adobe del siglo XIX que parece sacada de una película antigua. Fue clave en la historia del país porque aquí Abdulaziz Al Saud reconquistó Riad en 1902 con un grupo pequeño de hombres. Hoy es un museo pequeño pero muy interesante: ves armas antiguas, fotos históricas y la famosa puerta donde pasó la batalla. La gente va para entender cómo empezó todo lo que es Arabia Saudita actual. Es gratuito y está en pleno centro, así que no te lo puedes perder.

Fotos: Trip Advisor
Museo Nacional de Arabia Saudita
Este museo es como un viaje en el tiempo por la península arábiga. Tiene diez salas que cuentan desde la prehistoria hasta la fundación del reino saudí. Hay fósiles, joyas antiguas, carpas beduinas y hasta los coches lujosos del rey Abdulaziz. Lo explican todo con maquetas, videos y objetos reales, así que se entiende fácil aunque no sepas mucho de historia. Es enorme, pero muy bien organizado. Ideal para familias o para quien quiera conocer de verdad el pasado del país.


Fotos: Trip Advisor

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Reyes y torres en Riad
Palacio Murabba
El Palacio Murabba fue la residencia del rey Abdulaziz en los años 30 y 40. Es un edificio grande de adobe con patios frescos y habitaciones que muestran cómo vivía la familia real antes del petróleo. Ahora es parte de un centro histórico y se puede recorrer gratis. Te impresiona lo sencillo que era todo comparado con los palacios modernos. Alrededor hay jardines y otros edificios antiguos. Es un lugar tranquilo donde aprendes mucho sobre los orígenes de la monarquía saudí sin aglomeraciones.

Foto: Trip Advisor
Parque Rey Salman
El Parque Rey Salman es uno de los proyectos más grandes y verdes de Riad. Aunque todavía está en construcción, ya tiene zonas abiertas con lagos artificiales, áreas para picnic, caminos para caminar y hasta un anfiteatro. Es como un pulmón gigante en medio del desierto, perfecto para ir en familia, hacer deporte o simplemente relajarse con el aire fresco. La idea es que sea el parque urbano más grande del mundo. Si vas en invierno, es ideal para pasar el día entero sin calor.

Fotos: Trip Advisor
Torre Al Faisaliah
La Torre Al Faisaliah fue el primer rascacielos moderno de Riad y tiene una bola dorada gigante en la punta que brilla por la noche. En la parte alta hay un restaurante giratorio y un mirador con vistas impresionantes de la ciudad. Abajo encuentras tiendas de lujo, cafeterías y oficinas. Es un símbolo del cambio que vivió Riad en los años 2000. Subir ahí al atardecer es una experiencia que no se olvida, porque ves cómo la ciudad se transforma con las luces.

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Para cerrar
Wadi Hanifah
Wadi Hanifah es un valle largo y natural que cruza Riad y que han convertido en un parque ecológico impresionante. Antes era una zona seca, pero ahora tiene senderos, puentes, jardines y hasta cascadas artificiales. Es el lugar favorito para caminar, andar en bici o hacer picnic en familia. Por la noche se ilumina y se ve precioso. Representa muy bien cómo Riad está cuidando su lado verde y natural en medio del desierto. Un respiro perfecto del ruido de la ciudad.


Fotos: Trip Advisor

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Zoológico de Riad
El Zoológico de Riad es grande y muy visitado por familias con niños. Tiene más de 40 especies de animales: leones, jirafas, elefantes, monos y aves exóticas. Los recintos son amplios y hay zonas sombreadas para descansar. Además, organizan charlas sobre conservación y alimentación de animales. Aunque no permite que toda la familia entre junta (solo uno de los padres con los niños), es un plan divertido para pasar la mañana o la tarde. Los fines de semana se llena bastante, así que ve temprano.


Fotos: Trip Advisor

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