Hay viajeros que se sienten motivados a visitar un lugar por diferentes motivos, como la cultura y la gastronomía de un país. Ese es el caso de Juan Martínez, empresario restaurantero, viajero y actual presidente de Canirac Puebla, un gremio que representa al sector restaurantero en el estado.
Lo primero que hay que decir de Juan es que es amante de la gastronomía poblana. En una entrevista para el podcast de De Ruta Con, nos compartió que Puebla es la única ciudad en el mundo donde se puede comer con 100 pesos, por supuesto, se refiere a las riquísimas e inigualables cemitas y un agua horchata o jamaica, según el gusto.

Foto: Guadalupe Minutti
Además, también compartió que Puebla cuenta con las cuatro temporadas gastronómicas más importantes de todo México, lo que implica que el estado también es productor de varios ingredientes que se utilizan en la elaboración de los platillos. Por ejemplo, la manzana panochera, la pera lechera, la nuez de Castilla y demás ingredientes que se utilizan para la elaboración del chile en nogada, uno de los alimentos que, por su combinación de sabores, ha logrado traspasar fronteras.
Hablando del inigualable chile en nogada, Juan nos compartió cuáles son sus tres platillos favoritos. Obviamente, este platillo barroco se encuentra en el primer lugar, seguido del mole de caderas y, por último, el mole de zancarrón, un platillo típico que se elabora en diversas regiones de Puebla como Tepeaca.

Foto: Guadalupe Minutti
El platillo que conquistó a Juan José Sánchez
Otro platillo que le robó el corazón —al estilo de Anton Ego, de Ratatouille— es el pipián verde, que probó en una fondita tradicional en Zacatlán. En sus palabras, “no hay experiencia más honesta que sentarse a comer en una fondita donde la cocinera también es quien cultiva el epazote y el chile verde”. Esa conexión directa entre la tierra, la cocina y el comensal es lo que, según él, mantiene viva la tradición gastronómica.

Foto: Guadalupe Minutti
Durante el podcast, Juan también reflexionó sobre el papel del restaurantero como promotor cultural: “No se trata solo de servir comida, sino de contar una historia en cada plato. Cuando un visitante prueba un buen mole poblano o un tamal canario, se lleva consigo un pedacito de nuestra historia, de nuestra tierra.”
Viajes y gastronomía
Para Juan, viajar es una forma de encontrar inspiración, y su amor por la cocina lo ha llevado a replicar, reinterpretar y rendir homenaje a sabores que encuentra en diferentes rincones del mundo, sin dejar de lado su raíz poblana. Porque como él dice “uno puede probar comida japonesa en Tokio, o francesa en París, pero el sazón de casa, ese no se olvida nunca”.
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Lo más bonito de esta entrevista es que Juan nos hizo ver que la gastronomía está profundamente relacionada con el respeto al medio ambiente y con la relación que tenemos con nuestra propia historia y con los demás. Es una manera más sensible y menos comercial de relacionarnos con los alimentos. Porque al final, cada platillo bien hecho es una carta de amor al pasado, una ofrenda a la tierra y un puente que une corazones, sin importar cuán lejos estemos del hogar. Te invitamos a escuchar el podcast completo para descubrir cómo puedes trasladar media tonelada de tortillas al otro lado del mundo.
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