Ottawa no siempre fue la capital elegante que conocemos. Hace siglos, la zona del río Ottawa era territorio algonquino. Ellos lo llamaban Kichesippi, “el gran río”, y lo usaban para cazar, pescar y comerciar.
El primer europeo que llegó fue Samuel de Champlain en 1613, pero nadie se estableció ahí por mucho tiempo. Todo cambió a inicios del siglo XIX con el boom de la madera. En 1800, Philemon Wright fundó un asentamiento al otro lado del río para cortar y enviar troncos.
Poco después, tras la Guerra de 1812, los británicos quisieron proteger su ruta comercial y mandaron construir el Canal Rideau. Entre 1826 y 1832, el teniente coronel John By dirigió la obra. Alrededor de las esclusas nació un pueblo ruidoso de leñadores, irlandeses y franceses: Bytown.

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Bytown era puro desmadre: peleas entre grupos de leñadores (los famosos Shiners), tabernas y aserraderos por todos lados. En 1855 se volvió ciudad y cambió el nombre a Ottawa, tomado del río y de los pueblos originarios.
En 1857, la reina Victoria tuvo que escoger una capital definitiva para la provincia de Canadá. Toronto, Montreal, Quebec y Kingston se peleaban el puesto, y Ottawa ganó casi de sorpresa: estaba justo en medio, lejos de la frontera con Estados Unidos y rodeada de bosques bonitos. Nadie lo esperaba, porque seguía siendo una ciudad maderera chiquita.

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Cuando en 1867 nació Canadá como confederación, Ottawa se quedó como capital. Los edificios del Parlamento se levantaron en la colina que antes era cuartel militar. La ciudad creció con oficinas del gobierno, sufrió incendios fuertes (como el de 1900 y el del Parlamento en 1916) y poco a poco dejó la madera para volverse centro político.
¿Qué hacer en Ottawa?
Échale un ojo a estos atractivos que te robarán el corazón:
- ByWard Market
- Canadian Museum of History
- Canadian War Museum
- Diefenbunker – Canada’s Cold War Museum
- National Gallery of Canada
- Parliament Hill
- Rideau Canal (especialmente en invierno para patinar)
- Rideau Hall
- Royal Canadian Mint
- Supreme Court of Canada
ByWard Market
El ByWard Market es el corazón vibrante y más antiguo de Ottawa, un distrito lleno de vida con un mercado público al aire libre que vende frutas frescas, verduras, flores, artesanías y comida local. Rodeado de calles empedradas, hay cientos de restaurantes, pubs, tiendas boutique y galerías de arte. De día es perfecto para comprar y comer algo rico, y de noche se transforma en zona de fiesta con música en vivo y ambiente animado. Es el lugar ideal para probar sabores canadienses y sentir el pulso de la ciudad.
Canadian Museum of History
Ubicado en Gatineau, justo al otro lado del río Ottawa, este museo es uno de los más visitados de Canadá. Explora la historia del país desde hace 20.000 años hasta hoy, con exhibiciones impresionantes como el Gran Salón con totems de las Primeras Naciones y artefactos de todas las épocas. Su arquitectura curva, diseñada por Douglas Cardinal, parece una ola natural. Incluye el Museo Infantil Canadiense y cine en pantalla gigante. Es fascinante para entender la diversidad cultural y la evolución de Canadá.




¿Qué más?
Canadian War Museum
Este museo cuenta la historia militar de Canadá de forma emotiva y respetuosa, desde las guerras indígenas hasta las misiones modernas. Sus salas oscuras y simbólicas muestran artefactos reales, como tanques y uniformes, junto a historias personales de soldados. La arquitectura moderna del edificio representa el caos de la guerra y la paz. Es impactante y educativo, con exposiciones que hacen reflexionar sobre el costo humano del conflicto. Muy recomendado para quienes les interesa la historia contemporánea.


Foto: X / @LivFaustDieJung

Diefenbunker – Canada’s Cold War Museum
A 30 km del centro, este bunker subterráneo de cuatro pisos fue construido en los años 50 para proteger al gobierno en caso de ataque nuclear. Hoy es un museo histórico nacional que te lleva 75 pies bajo tierra a través de túneles, salas de guerra y habitaciones secretas. Las visitas guiadas cuentan historias reales de la Guerra Fría y muestran cómo Canadá se preparaba para lo peor. Es una experiencia inmersiva y un poco escalofriante que habla de diplomacia y supervivencia.


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National Gallery of Canada
El museo de arte nacional alberga una enorme colección de obras canadienses e internacionales, desde pinturas indígenas hasta piezas contemporáneas. Destaca la famosa escultura de araña gigante “Maman” en la entrada. El edificio moderno de vidrio y granito es impresionante por dentro y por fuera. Hay salas dedicadas a Inuit, artistas famosos como Group of Seven y exposiciones temporales. Es un lugar tranquilo y cultural, perfecto para amantes del arte que quieran ver lo mejor de Canadá.

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Leyes, residencias y mucha historia en Ottawa
Parliament Hill
La colina del Parlamento es el símbolo más icónico de Ottawa, con tres edificios góticos hermosos que albergan el gobierno canadiense. Ofrecen tours gratuitos guiados que explican el sistema político, la historia y la arquitectura. En verano se hace el Cambio de Guardia con banda y soldados en uniforme. Desde la colina ves vistas espectaculares del río Ottawa. Es el centro de celebraciones nacionales y un lugar que transmite orgullo patrio y elegancia victoriana.

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Rideau Canal (especialmente en invierno para patinar)
El Canal Rideau es un Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, construido en el siglo XIX. En verano es ideal para paseos en bote o ciclismo; en invierno se convierte en la pista de patinaje natural más larga del mundo (7.8 km). Patinar por ahí con vistas al Parlamento, paradas de Beavertails calientes y chocolate es mágico. En cualquier época ofrece paisajes hermosos y actividades al aire libre que hacen de Ottawa una ciudad única.

Foto: X / @Peace2025World
Rideau Hall
Es la residencia oficial del Gobernador General, representante del rey en Canadá. Los jardines son espectaculares, con árboles centenarios, estanques y esculturas. Ofrecen tours gratuitos del interior, donde ves salones elegantes y arte canadiense. Es un lugar tranquilo y verde en medio de la ciudad, perfecto para pasear y aprender sobre la monarquía y la historia constitucional. En invierno, a veces hay patinaje en la pista del jardín.

Foto: X / @Canadian_Crown
Para cerrar
Royal Canadian Mint
La Casa de la Moneda Real Canadiense produce monedas y medallas aquí en su sede histórica. Las visitas guiadas te llevan a ver cómo se hacen las monedas, desde el diseño hasta el acuñado, con máquinas impresionantes. Puedes comprar monedas especiales o de colección. Es interesante para entender la economía y la numismática, y el edificio mismo es bonito. Una experiencia educativa y diferente, ideal para familias o curiosos.
Supreme Court of Canada
El edificio de la Corte Suprema es imponente, con columnas y vistas al río. Representa la justicia independiente en Canadá. Las visitas guiadas gratuitas explican cómo funciona el tribunal más alto del país, su historia y su rol en la Carta de Derechos. El interior es elegante y solemne, con salas de audiencias y bibliotecas enormes. Es un lugar que inspira respeto por el sistema legal y la democracia canadiense.

Foto: X / @RoutzNiagara
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