En medio de un mundo que no se detiene, existe un rincón de Europa donde el tiempo parece ir más lento y el amor se vive sin prisas. Chequia, famosa por su aire de cuento, su arquitectura romántica y esa nostalgia que se respira en cada calle, se perfila en 2026 como uno de los destinos favoritos para las parejas que buscan algo más que un viaje: una experiencia que conecte emociones, historia y paisajes que parecen pintados a mano.
Desde los rincones mágicos de Bohemia hasta las noches estrelladas de Moravia, el país invita a salir de Praga y descubrir escenarios donde cada historia se vuelve inolvidable. Estos son cinco lugares donde el romance sigue vivo.
Český Krumlov: el refugio del tiempo
Este laberinto de calles empedradas, fachadas renacentistas y el suave murmullo del río Moldava es, sin duda, uno de los lugares más fotogénicos de Europa. Y cuando cae la noche, la magia se intensifica.
La experiencia: caminar de la mano por el barrio de Latrán, bajo faroles antiguos, y terminar la noche con una cena íntima en una terraza de madera junto al río.
El toque especial: elegir un restaurante con vista al castillo iluminado; el sonido del agua y la piedra antigua crean una atmósfera que durante el día no existe.
Ubicación: Bohemia del Sur.
Logística: a 175 km de Praga, aproximadamente 2 horas y 15 minutos en auto.
Karlovy Vary: el elixir de la elegancia
Famosa por sus columnatas y su aire aristocrático, esta ciudad termal parece detenida en el siglo XIX. Es el lugar ideal para desconectarse y disfrutar en pareja.
La experiencia: nada representa mejor el romance checo que un Beer Spa privado, donde las parejas se sumergen en tinas de roble con lúpulo y levadura mientras disfrutan cerveza artesanal sin límite.
El toque especial: después del baño, descansar juntos en una cama de paja de trigo frente a una chimenea encendida.
Ubicación: Bohemia del Oeste.
Logística: a 130 km de Praga, aproximadamente 1 hora con 45 minutos por carretera.
Castillo de Hluboká: digno de un sueño
Inspirado en el castillo de Windsor, su color blanco, sus detalles góticos y sus jardines perfectamente cuidados lo convierten en uno de los lugares más románticos del país.
La experiencia: comprar quesos, frutas y una botella de vino local para caminar hasta la parte trasera de los jardines y disfrutar de un picnic lejos de las multitudes.
El toque especial: encontrar un rincón bajo los árboles con vista directa a las torres del castillo; es uno de los escenarios más fotogénicos de Chequia y perfecto para una propuesta o un momento tranquilo en pareja.
Ubicación: cerca de České Budějovice, en Bohemia del Sur.
Logística: a 145 km de Praga, unas 2 horas en coche o 2 horas y media en tren.


Mikulov: un brindis bajo el sol
Con un ambiente mediterráneo y rodeado de viñedos, Mikulov es el corazón romántico de la región vinícola de Moravia.
La experiencia: subir con calma hasta Svatý Kopeček para ver el atardecer desde lo alto.
El toque especial: brindar con una copa de Pálava, el vino blanco típico de la zona, mientras el sol se esconde detrás del castillo barroco y los viñedos se tiñen de dorado.
Ubicación: Moravia del Sur, cerca de la frontera con Austria.
Logística: a 250 km de Praga (unas 2 horas y media en coche) y a solo 70 minutos de Viena.
Telč: el espejo de la historia
Rodeada por antiguos estanques medievales, Telč parece flotar sobre el agua, lo que le ha valido el apodo de la “Venecia bohemia”.
La experiencia: dar un paseo en bote de remos por el estanque Ulický.
El toque especial: remar despacio mientras se reflejan las casas renacentistas en el agua. Desde el centro del estanque, el ruido desaparece y se obtiene una vista única de las murallas y las torres de la iglesia, un rincón que pocos viajeros llegan a ver.
Ubicación: región de Vysočina.
Logística: a 155 km de Praga, con un trayecto aproximado de 1 hora y 50 minutos en coche.




