PUEBLA
Publicidad

Isla de Flores, Petén

Oasis de belleza

Entre los tantos atractivos que atesora Petén en su territorio, la Isla de Flores ocupa un lugar especial. Reputada como uno de los pueblos más bellos del mundo, en medio del lago Petén Itzá, ofrece al visitante la oportunidad de relajarse caminando por sus tranquilas y coloridas calles.

Los primeros vestigios de la isla como un lugar habitado, de acuerdo con investigaciones arqueológicas datan del año 300 a. C., sin embargo, ya como ciudad, fue fundada de manera formal por los españoles después de la conquista.

Contrario a lo que uno podría pensar inicialmente, su nombre no viene de las flores, sino de un apellido, el del líder e independentista guatemalteco Cirilo Flores Estrada, en cuyo honor en 1830, el lugar que nació como Isla de los Remedios del Itzá y después se llamó Petén Itzá, adoptó Flores como su nombre definitivo.

En una extensión de 15 manzanas, las largas calles flanqueadas por edificios coloniales de vivos colores son, en definitiva, el mayor atractivo de la isla. Dos puntos que no puedes perderte en este bello lugar son su malecón, donde puedes hacer una magnífica foto de recuerdo, y su plaza principal, con su quiosco y, frente a una de sus esquinas, la Catedral de Flores.

Hogar del Cristo Negro

Visita obligada en la isla es la Catedral de Flores, un templo sobrio de paredes encaladas que, desde lo alto de una pequeña colina, domina el paisaje de la Isla de Flores. En su interior se encuentra la imagen del Cristo Negro, en quien los lugareños depositan su fe y del que se cuentan muchas historias acerca de su origen.

La fachada de la Catedral de Nuestra Señora de los Remedios y San Pablo Itzá, nombre completo de la iglesia de la Isla de Flores, es simétrica, sin mayor ostentación que los cuatro vitrales que la adornan con dos campanarios con balcones.

El Cristo Negro, uno de los que fueron repartidos durante la época de la Colonia en Centroamérica, se encuentra en el altar principal del templo y se le atribuyen poderes milagrosos, y se ve de manera constante a los fieles visitarlo, ofrecerle algunas plegarias y, seguramente, hacerle una petición especial.

Destino gastronómico

Después de la visita a la Catedral de Flores, puedes dirigirte a alguno de los restaurantes que existen en la isla, con una enorme oferta gastronómica, ya que puedes encontrar desde platillos tradicionales, hasta cocina gourmet.

Así que sólo debes dejarte llevar por tu gusto, o incluso, por la ubicación del restaurante, porque muchos de ellos cuentan con terrazas desde las que se tiene una magnífica vista del lago y puedes disfrutar a plenitud del agradable clima de la isla.

En cuestión de hoteles, la baraja también es amplia y cuenta con opciones para todos los gustos y bolsillos. Si no eres afecto a la lluvia, los primeros cuatro meses del año son los ideales para visitar la isla; en contraparte, junio, septiembre y octubre se revelan como los meses con más precipitaciones pluviales.

Ciudad de Flores

En un inicio, el acceso a Isla de Flores sólo podía realizarse en lancha, después se construyó un puente de madera que no duró mucho tiempo y finalmente se construyó la calzada que la une a Santa Elena de la Cruz.

La Isla de Flores, Santa Elena de la Cruz y San Benito, en conjunto, conforman la ciudad de Flores, y es en la isla donde se ubica la cabecera departamental de Petén.

Este paraíso guatemalteco es una excelente opción para descubrir las antiguas culturas que se establecieron en la región de Petén en el Museo CINCAP, en el antiguo Castillo de Arizmendi. Ya instalado en Isla de Flores, ésta puede convertirse en tu “base de operaciones” para visitar los importantes sitios arqueológicos mayas que se encuentran en la zona de Flores.

Sitios arqueológicos en Flores

  • Tayasal
  • Tikal
  • Uaxactún
  • Yaxhá