Guanajuato, Amor a primera vista - Ruta al Descubierto
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Guanajuato, Amor a primera vista

Ciudad de laberínticas calles y callejones, sin duda, una de las más hermosas del país, el encanto de sus rincones fascina al visitante que se anima a recorrerla a pie

Guanajuato es, quizá, la ciudad colonial por excelencia, un destino que te enamora desde que llegas a él a través de sus túneles, avenidas subterráneas que le dan cierto toque de misterio y que sirven de preámbulo a una colección de imponentes edificios de la época virreinal, templos y un sinfín de coloridos callejones.

La cantidad de atractivos con los que cuenta esta bella ciudad es tal que resulta prácticamente imposible decidir por dónde comenzar a conocerla, pero esto, lejos de significar un problema, puede ser una ventaja ya que a donde uno dirija sus pasos descubrirá un motivo para maravillarse.

Así que prepárate para caminar y dejarte envolver por el encanto de los tesoros arquitectónicos con los que cuenta Guanajuato, la historia encerrada en ellos, las leyendas que cuentan sus callejones y la vista de sus casas, que parecen apilarse en medio de los cerros.

Alhóndiga de Granaditas

Este es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, tanto por la magnificencia de su arquitectura novohispana como por su valor histórico, ya que ocupó un lugar destacado durante el movimiento de Independencia en México.

Aquí nació la leyenda del Pípila, Juan José de los Reyes Martínez, un barretero de la mina Mellado, quien el 28 de septiembre de 1810 se colocó una losa en la espalda a manera de escudo para alcanzar la entrada de la Alhóndiga y quemarla, abriendo, literalmente, la puerta al triunfo del ejército de Hidalgo en una de las primeras batallas por la liberación del país.

La construcción de este edificio de cantera tallada y mampostería comenzó en 1796 y concluyó el 7 de noviembre de 1809. Actualmente alberga al Museo Regional de Guanajuato.

De camino al centro

Después del recorrido por la ciudad, lo más conveniente es dirigirse al centro y apreciar en el camino la Casa del Conde Rul, inmueble de estilo neoclásico convertido en museo con exposiciones de arte permanentes y temporales; muy cerca de ahí, en la Plaza de la Paz, visita la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato.

Caminando por la calle Luis González Obregón hacia el Jardín Unión, encontrarás el Pasaje Alexander von Humboldt, uno de los más emblemáticos de Guanajuato por su aspecto medieval, con muros de piedra, arcos y balcones. Este es otro de los sitios favoritos para hacer fotos.

Ya en el centro encontrarás el Museo Ex Convento Dieguino y un poco más adelante, el Teatro Juárez, tómate tu tiempo para admirar estos dos edificios y, después, un descanso en una de las bancas del Jardín Unión, o un refrigerio en alguno de los cafés cercano. También hay restaurantes de alta cocina, por si quieres consentir a tu paladar.

En la noche, puedes acompañar a alguna de las estudiantinas en sus tradicionales callejoneadas, disfruta de sus guitarras, mandolinas, acordeones, panderos y versos, contágiate de su alegría y llévate contigo las ganas de volver a Guanajuato.

Universidad de Guanajuato

Otro de los inmuebles que vale la pena admirar aquí es el Edificio Central de la Universidad de Guanajuato, con su enorme escalinata que, si te animas a subirla, guarda para ti una recompensa muy especial: una vista panorámica de la ciudad.

Callejón del Beso

Para los enamorados, el Callejón del Beso es una parada obligatoria en Guanajuato. La tradición dicta que en el tercer escalón del callejón deben darse un beso o, de lo contrario, tendrán siete años de mala suerte.

Acerca de la leyenda, se dice que dos enamorados, Doña Carmen y Don Luis, fueron separados por el padre de la primera, quien decidió encerrar a su hija para separarlos y la joven enamorada sólo podía asomarse al balcón.

Viendo Don Luis que la casa de enfrente tenía una ventana a sólo un brazo de distancia del balcón de su amada, decidió comprarla para poder estar cerca de ella y tratar de encontrar una solución que les permitiera estar juntos de manera definitiva.

Sin embargo, fueron sorprendidos por el celoso y violento padre de Doña Carmen, quien clavó una daga en el pecho de su hija ante el asombro de Don Luis y quedó petrificado por un instante; después, sólo atinó a depositar un último beso en la mano de su amada, dando origen al actual nombre del lugar.

Cuna de cultura

La ciudad de Guanajuato ha visto nacer en su territorio a grandes artistas como el renombrado pintor Diego Rivera, la primera actriz Josefina Echánove y “El Charro Cantor”, Jorge Negrete, y desde hace 46 años es sede del prestigioso Festival Cervantino, en el que convergen todas las manifestaciones del arte. El carácter cultural de la ciudad se repira a cada paso y, sin duda, deja huella en el alma del visitante.

Túneles de Guanajuato

La orografía de Guanajuato la hacía víctima de inundaciones que propiciaron, incluso, la reconstrucción de la ciudad en más de una ocasión. Como solución a ese problema se construyeron los túneles, un gran sistema de desagüe, portento de ingeniería que actualmente sirve como red principal de vialidad, conformada por 23 túneles que suman, en total, 8 kilómetros de longitud.