Cartagena de Indias, encanto amurallado - Ruta al Descubierto
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Cartagena de Indias, encanto amurallado

Patrimonio de la Humanidad con playa, historia y modernidad, una fusión que fascina a cualquier visitante

Situada en el norte de Colombia, esta ciudad es un ícono de la independencia del país cafetero y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

La ciudad de Cartagena de Indias es un sitio rico en historia y cultura. Este lugar ostenta la denominación de Patrimonio de la Humanidad y no es para menos, su ubicación privilegiada -en el norte de Colombia- coloca al visitante a escasos pasos del mar Caribe y sus contrastes entre modernidad y pasado la convierten en un destino único en Latinoamérica.

De Cartagena, uno de sus principales atractivos liga a la ciudad con su historia, pues desde el siglo XVI se comenzó la construcción de una gran muralla que la salvaguardaba de posibles amenazas, pero casi medio milenio después estas fortificaciones continúan en pie y le han valido su fama y sobrenombre de “La Ciudad Amurallada”.

Cartagena logró su independencia de España en 1811 y de ahí, toda Colombia pudo constituirse como un país autónomo. Ese ímpetu de renovación y de cambio que caracterizó a esta ciudad no se ha perdido, es más, Cartagena no olvida su historia y conserva los cimientos arquitectónicos de lo que alguna vez fuera una ciudad colonial y se ha expandido también con espacios actuales, convirtiéndolo en unos de los destinos turísticos consentidos de locales y extranjeros.

Además de ser una de las ciudades más importantes de Colombia, Cartagena de Indias es un lugar para disfrutar de todo, desde una generosa y suculenta gastronomía, una caminata a lo largo de las imponentes murallas o un paseo en calesa, hasta una tarde de buceo. Simplemente, lo tiene todo.

De su mar, comida y actividades

La adaptabilidad de Cartagena a los intereses de todo tipo de turistas es increíble. El visitante puede planear una estadía de descanso en sus playas o reservar su lugar en la gran lista de actividades que este lugar tiene.

Playas en zonas como Bocagrande -donde se encuentra el popular sector turístico El Laguito-, Islas del Rosario, Playa Blanca e Isla de Tierra Bomba, entre otras, son parte de la oferta de esta esplendorosa ciudad que presume su arquitectura rodeada por los tonos turquesas del mar infinito y múltiples áreas verdes que parece que nunca dejan de florecer, pues la zona goza de un privilegiado clima, siempre caluroso.

La comida es otro gran atributo de Cartagena, una ciudad consentida e inspiración del gran escritor colombiano Gabriel García Márquez, pues se pueden encontrar platillos tradicionales que resguardan todo el sabor de la herencia criolla, europea, nativa e incluso mulata. Pero para quien prefiera platillos internacionales, la oferta de restaurantes de especialidad es larga.

La ciudad igualmente exhibe con orgullo una extensa variedad de artesanías y productos que se venden en los espacios más concurridos. Todos los días es una fiesta cálida en Cartagena.

Historia que acepta su modernidad

En Cartagena el valor histórico no se opone a la recreación. Espacios como el Teatro Adolfo Mejía, el Palacio de la Inquisición, el Museo del Oro Zenú, el Parque del Centenario o el Castillo de San Felipe de Barajas son imperdibles para los turistas.

A la par de estos sitios tradicionales se han desarrollado expresiones actuales y con importancia mundial como el Festival de Cine de Cartagena de Indias, que se produce desde 1960; además, la ubicación de la ciudad la ha convertido en aparcadero de cruceros que desde ahí parten a otros destinos caribeños.

Una de las vialidades con mayor actividad y que engloba desde cafés hasta centros nocturnos es la Calle del Arsenal, que inicia frente al Centro de Convenciones. 

La Ciudad Amurallada

Definitivamente el sello de Cartagena es la gran muralla que rodea a la ciudad. Aquí se logró una victoria en 1741 ante la flota británica y desde ahí se gestó la liberación de Colombia de la corona española. En su interior se encuentra la llamada Plaza de los Coches, casas coloniales como la del Marqués del Premio Real y la de la Aduana, al igual que la iglesia y el convento de San Pedro Claver.

Foto: Raul Rodríguez Bautista