PUEBLA
Publicidad

Acapulco

Descubriendo el paraíso

Por: Giovanna Díaz y Raúl R. de la Rosa, Foto: Raúl Rodríguez

"El mar es todo. Cubre siete décimas del globo terrestre. Su aliento es puro y saludable. Es un inmenso desierto donde el hombre nunca está solo, porque siente vida por todos los lados." - Veinte mil leguas de viaje submarino. Julio Verne

Por: Giovanna Díaz Camacho
La Bahía de Acapulco ha sido foco turístico desde hace ya varias décadas. Ubicada entre dos montañas que forman parte de la Sierra Madre Sur, que acogen todo lo que se encuentra dentro de ellas, su color verde-azul te hipnotiza hasta adentrarte a las maravillas naturales que este increíble destino tiene para ti. Leven anclas y junto con México Ruta Mágica, surquen el portentoso mar en busca de sus misterios.

El puerto está dividido en tres zonas: Acapulco Tradicional, Acapulco Dorado y Acapulco Diamante. Cada una con un distintivo único y singular. El Acapulco tradicional es esa fotografía antigua, repleta de edificios abandonados pero pintorescos y llenos de historias por contar.

Acapulco Tradicional

El auge turístico de Acapulco inició en la década de 1950, aunque ya desde 1941 existía el primero de sus hoteles en servicio: Las Hamacas. En aquel entonces, a apenas unos metros del mar, el hotel contaba con su propio muelle; hoy, las rectilíneas formas de su arquitectura dejan entrever el esplendor que un día tuvo.

Ubicado en la actual Costera Miguel Alemán, el Hotel Las Hamacas mantiene su estatus de icono de Acapulco y continúa recibiendo huéspedes. Además de Las Hamacas, sobreviven otros hoteles históricos del puerto, como el Capri o el Oviedo, a los que el tiempo ha pintado de nostalgia.

Esta parte de Acapulco es la más pintoresca, pobladores y turistas pasan de manera continua por el zócalo, para pasear, comprar un helado, alguna artesanía o visitar la Catedral del puerto, dedicada a Nuestra Señora de la Soledad. Por momentos, algunos de los edificios sobre la Costera en el Acapulco Viejo, brindan la sensación de estar caminando por La Habana.

También aquí se encuentran los destinos más accesibles en el aspecto económico, como Caleta y Caletilla, donde se encuentran las diversiones que dieron y dan colorido a este bello puerto mexicano, como las hacedoras de trencitas, los salvavidas en alquiler, la banana, sin olvidar la embarcación con fondo de cristal, que realiza recorridos por las casas de los famosos, La Quebrada y la Isla de la Roqueta, donde se aprecia la sumergida Virgen de los Mares y se ve una enorme diversidad de peces.

Otro de los grandes atractivos del Acapulco Tradicional es el Fuerte de San Diego, una imponente fortificación construida en el siglo XVII que actualmente alberga al Museo Histórico del puerto. Por su particular arquitectura y traza, podríamos decir que es nuestro “Pentágono Mexicano”, ya que desde el aire se aprecia perfectamente esa figura en la que los remates en los vértices hacen pensar en una estrella de cinco picos y, con más imaginación, hasta en un particular copo de nieve.

Zona Dorada

La Zona Dorada de Acapulco fue, por decirlo de alguna manera, la segunda etapa del desarrollo turístico de este puerto mexicano, donde se empezaron a construir hoteles con conceptos arquitectónicos y de servicio más modernos, comenzando por El Presidente, en la Playa Condesa, que cuenta con una magnífica vista a la bahía y una ubicación inmejorable.

En esta zona se encuentra la mítica discoteca Baby’O, la segunda más antigua del mundo en funciones, con 41 años, sólo detrás de Paradis, en Ibiza, España, que fue inaugurada en 1975. Desde que abrió sus puertas el 28 de diciembre de 1976, por el Baby’O ha desfilado la crema y nata de la sociedad mexicana y renombradas figuras del espectáculo, empresarios, deportistas y políticos. Tuvo su época dorada en los años 1980 y parte de la década de 1990, pero ahora se ha visto opacado por antros como el Paladium, en la Zona Diamante.

La discoteca Baby'O es la segunda más antigua del mundo en funciones (41años)

La Zona Dorada abarca del centro del puerto a la Base Naval de la Marina, después de la cual, recorriendo la Costera que inauguró el presidente Miguel Alemán en 1951, inicia la Zona Diamante. En el Acapulco Dorado se encuentran una infinidad de restaurantes y tiendas sin necesidad de recorrer grandes distancias y la mayoría de los hoteles, sino es que la totalidad, ofrecen instalaciones y todos los servicios necesarios para que los turistas se sientan, incluso, mejor que en el hogar.

Hogar de famosos

Son varios los famosos, así como políticos y millonarios, que fueron cautivados por la belleza natural de Acapulco y que, después de visitar el puerto, decidieron tener un lugar propio al cual llegar y algunas de ellas construyeron verdaderos palacios que hoy, desde las embarcaciones que ofrecen paseos por la bahía, pueden apreciarse. Hay botes “colectivos”, como el de fondo de cristal, pero también hay yates en alquiler para realizar un recorrido más privado.

Una de las casas más vetustas y famosas es la del reconocido actor mexicano Mario Moreno “Cantinflas”. Aunque hoy se encuentra abandonada, resulta nostálgico pasar por ahí y admirar la bella estatua al pie de la casa en honor a este emblemático personaje del cine mexicano.

Además de apreciar las maravillosas casas que varios famosos y políticos edificaron en el Acapulco Tradicional, las embarcaciones se detienen en ciertos puntos en los que podrás disfrutar de un buen chapuzón en las aguas calmas del hermoso Océano Pacífico.

Seguimos avanzando en nuestro acuoso recorrido y ahora nos encontramos en la zona hotelera. Una de las montañas brinda la sensación de que los hoteles se encuentran en forma de escalinata. Desde la cúspide hasta la azul orilla, la imagen que ofrecen las ubicaciones de estos destinos de descanso te enloquecerá y, seguramente, lograrás más de una buena fotografía como recuerdo.

Ahora pasemos a una de las zonas más esperadas, visitadas y disfrutadas de todo viajero, sea o no fan de los dueños. La residencial, en Acapulco Diamante. Ésta la podemos subdividir en dos: en la primera pondremos los lujosos fraccionamientos residenciales como La Cima y Las Brisas, en los que se aprecian enormes mansiones y que, por supuesto, cuentan con su club de golf. Por otro lado, tenemos las casas que, aunque en arquitectura y ostentosidad se parecen a las primeras, son los dueños de éstas las que las hacen únicas. He aquí una pequeña lista de algunos famosos que han adquirido su propiedad en la Bahía de Acapulco:

  • Jaime Camil (antes casa de Luis Miguel)
  • Mijares
  • Juan Gabriel
  • Germán Valdés “Tin Tan”
  • John Wayne
  • Johnny Weissmuller

Y es que no sólo hay celebridades que optan por adquirir su casa vacacional en esta parte del país. Acapulco, y en especial su bahía, ha sido sede y set de filmación de varias películas y series. Entre las que más destacan se encuentran: Qué culpa tiene el niño, No se aceptan devoluciones, Luis Miguel La Serie, Tarzán y las sirenas (con Johnny Weissmuller como protagonista), El bolero de Raquel (con Cantinflas de figura principal), El inocente (Pedro Infante en el primer rol), Simbad el mareado (protagonizada por Germán Valdés “Tin Tan”), y muchas más.

La Quebrada

Para cerrar con broche de oro, no puedes dejar de presenciar uno de los espectáculos con mayor folclor y tradición de la bahía: los clavadistas de La Quebrada. Durante el día y desde los paseos por el mar, puede apreciarse la famosa Cueva del Diablo, huella que la fuerza de la naturaleza va dejando en uno de los riscos contiguos a la pared desde la que saltan los valientes clavadistas.

Las exhibiciones de clavados se realizan en varias ocasiones a lo largo del día y parte de la noche. El desafío que para los clavadistas es esperar y calcular el momento preciso en que la marea les permita saltar y lograr introducirse dentro del agua sin golpearse contra las rocas, lo cual no es nada fácil desde los 45 metros de altura a los que se encuentran.

Uno de los horarios que más disfruta la mayoría de las personas es el nocturno, ya que aquí los clavadistas realizan su acto con antorchas encendidas. Por supuesto es más impactante y cautivador.

Existen dos formas de disfrutar el show de clavados. En bote o en tierra firme. Si estás en tu recorrido por agua, puedes aprovechar y verlo desde ahí, pero desde tierra tienes mejor visibilidad de todo lo que sucede, sólo que por un costo aproximado de $40.00 por persona.  Además, para calmar la adrenalina, hay un puesto de cervezas y tostadas dentro que hará que decidas quedarte.

Horarios de La Quebrada:

  • 2:45 pm
  • 19:30 pm
  • 20:30 pm
  • 21:30 pm