PUEBLA
Ruta al Aire Libre

Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán

Naturaleza y tradición

Existen lugares que por la increíble belleza de sus paisajes parecen sacados de otra era o, incluso, de otros mundos, la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán es uno de ellos

Por: Aurora De León Carrillo, Foto: Omar García Macías

Si eres amante de la naturaleza o simplemente un viajero curioso, visitar la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán debería estar en tu lista para este año. Se encuentra ubicada en el sureste del estado de Puebla, abarca 20 municipios poblanos y 31 municipios oaxaqueños, y fue declarada reserva natural en 1998. Ha sido de vital importancia para la investigación, preservación y reproducción de especies xerófilas; el clima es semiárido y los paisajes son de una belleza única en el estado.

El Jardín Botánico “Helia Bravo Hollis” es el área reservada para la exhibición, educación y turismo; ubicado en el kilómetro 28.5 de la carreta federal 121-Tehuacán-Huajuapan, a sólo media hora de Tehuacán. Aquí encontrarás un hermoso museo de plantas vivas, guías capacitados, área de acampado, cabañas en medio del desierto, un bazar artesanal y una gama de actividades que te conectarán con la naturaleza. El jardín está en servicio de 9:00 a.m. a 6:00 p.m. todos los días del año; la temporada alta es en Semana Santa y vacaciones de verano, pero los guías recomiendan ir en los meses de julio y agosto debido al clima.

Fauna

Aves, serpientes, zorros, mapaches, murciélagos y otros animales propios de las regiones semiáridas

Recorridos
En el Jardín Botánico existen guías que ofrecen diversos e interesantes recorridos que van de los 250 a los 500 pesos:
- Recorrido nocturno, en el que podrás observar la vida nocturna del desierto bajo un impresionante cielo estrellado.
- Visita a los prismas basálticos, formación natural encontrada en la Cañada de León.
- Recorrido por el Cerro Cuthá, donde se encuentran los restos arqueológicos de la ciudadela Popoloca, pueblo indígena predominante en la región.
- Caminata entre las plantaciones de maguey en el Cerro Chacateca, donde se celebra La Fiesta de la Cruz el 3 de mayo y a los visitantes se les obsequia pulque producido en la zona.

CERCA DE LA BIÓSFERA

Zapotitlán Salinas, sabor y artesanías

Es un pueblo cercano a la biósfera, dedicado a la producción artesanal de ónix y sal. A unos cuantos kilómetros del jardín botánico encontrarás las primeras salinas y podrás observar de cerca el proceso de extracción de la sal. Conforme te acercas al pueblo las tiendas de ónix se harán presentes, ahí podrás encontrar desde pequeñas figuras decorativas hasta magníficos muebles. La mejor parte es que el costo de estas artesanías es muy bajo debido a que la materia prima se extrae de canteras cercanas y se fabrican en la comunidad.

Sin duda alguna, el gran atractivo es la gastronomía autóctona, famosa por el uso de ingredientes recolectados en la reserva. Los más usados son las tetechas, fruto de uno de los cactus columnares más abundantes de la zona; el garambullo, una especie de tuna roja, dulce y deliciosa; los cocopaches, chinches coloridas y sabrosas, y el cuchamá, codiciado gusano cada vez más escaso. Sobre carretera encontrarás el restaurante Itandehui, lugar que fusiona la tradición y la nueva cocina mexicana, y el restaurante Ámbar, donde prevalecen los sabores y métodos tradicionales. Para endulzar el paladar podrás disfrutar de una deliciosa paleta de hielo de garambullo en Cocorelo’s, paletería a un costado del restaurante Ámbar donde también se exhibe ónix de primera calidad.

San Juan Raya, huellas de la prehistoria

San Juan Raya es un pequeño pueblo que se encuentra a cuarenta y cinco minutos de Zapotitlán, en el límite entre Puebla y Oaxaca. El lugar es conocido por el hallazgo de fósiles marinos y huellas de dinosaurios. El Museo Paleontológico y los diversos recorridos turísticos que ofrecen los pobladores son producto del esfuerzo que la comunidad realizó para sacar adelante a sus familias sin sobreexplotar los recursos naturales que les ofrecían sus alrededores. El ambiente fraternal, las artesanías únicas y la paleontología se conjugan para generar una experiencia encantadora.

Enamórate de los paisajes maravillosos y extravagantes, observa la puesta del sol acompañado de tu familia y rodeado por un ambiente natural que desborda belleza, goza los sabores únicos y exóticos de la cocina tradicional mexicana, siente el candor de los pueblos indígenas poblanos, recorre el lado de Puebla que no conocías mientras te conectas con la naturaleza.

Escenario “de película”
La belleza del lugar ha invitado a diversos cineastas a narrar sus historias usando como telón de fondo los paisajes de la reserva; entre las producciones cinematográficas que allí se han rodado se encuentran:
- La ley de Herodes (1999, Luis Estrada)
- Todos hemos pecado (2010, Alejandro Ramírez)
- La tirisia (2014, Jorge Pérez Solano)
- Martín al amanecer (2010, Juan Carlos Carrasco)

Para tener en cuenta:

Del Cerro Chacateca bajan a Zapotitlán un delicioso pulque de sabor intenso que podrás disfrutar por doce pesos el litro en el zaguán de la familia Hernández. Pregunta en el pueblo por el pulque de Don Domingo Hernández y disfruta de está exquisita bebida prehispánica.

Antes de llegar al Jardín Botánico encontrarás la entrada al Paleoparque, un pequeño parque infantil dedicado a la exhibición de réplicas de fósiles hallados en la zona. Si te interesa conocer la historia paleontológica del lugar y no deseas ir hasta San Juan Raya, el Paleoparque es una gran opción para la familia.

El Jardín Botánico no sólo se preocupa por la educación ambiental, también presta especial atención a la comodidad de sus visitantes, por lo que adaptó parte del recorrido para facilitar el tránsito de personas en silla de ruedas.

Si la oferta gastronómica de Zapotitlán Salinas no satisface tu curiosidad culinaria te recomendamos asistir a la Feria de la Tetecha, celebrada en la explanada de su parque municipal en el mes de mayo. En ella se realiza un encuentro culinario que hace alarde de la riqueza y tradición de los pueblos indígenas propios del sureste de Puebla.

Pregunta en las oficinas del Jardín Botánico por los talleres y actividades extras que ofrecen: taller de plantas medicinales, taller de artesanías en ónix, el ritual prehispánico, el tradicional temazcal, masajes con sales curativas, entre otros.

El ecosistema de la zona provee a los pobladores una diversidad de plantas benéficas para el ser humano, es por ello que existe una gran oferta de productos medicinales y de cuidado personal que son difíciles de encontrar en otras regiones.

Si deseas una estancia más cómoda, el encargado de las cabañas del Jardín Botánico, Martín Balderrama, podrá auxiliarte en todo lo que necesites, desde proveerte leña y prender una fogata hasta contactar con uno de los restaurantes de Zapotitlán Salinas para que te proporcione el servicio de alimentos durante tu estancia. No dudes en pedirle ayuda a don Martín para tener una experiencia más agradable en el jardín.

Aprovecha al máximo tu visita con la ayuda de don Pedro Miranda, guía general capacitado que te mostrará todos los pormenores del jardín y que podrá ofrecerte una gama de servicios que harán que tu visita valga cien por ciento la pena.