PUEBLA
Ruta A Pie

Bosque de Chapultepec

Naturaleza histórica

Por: Giovanna Díaz Camacho

Los cálidos vientos de la Ciudad de México te envuelven en la mágica imagen del hermoso bosque de Chapultepec. Lo sublime se presenta a través de los dioses de la naturaleza. La sonoridad de los pájaros, la frondosidad de los árboles, la calidez del sol. Un bello paseo tranquilo, donde el eco de los comerciantes crea una melodía perfecta llena del estilo típico mexicano.

 

Los árboles del bosque profundo y oscuro se estremecen, agitan sus hojas como envoltorios de papel de plata gastada. El viento artero, serpenteando por sus copas, susurra que pronto dará comienzo. Los árboles lo saben. Son antiguos y ya han visto de todo.” - Las horas distantes, Kate Morton.

Su nombre, proveniente del náhuatl, significa "Cerro del Chapulín". En la antigüedad no sólo era considerado como un lugar sagrado donde se realizaban ritos y fungía como fuente de recursos, también era un lugar de descanso para los tlatoanis (“los que gobiernan”) y algo que se acercaba mucho a un jardín botánico, no muy alejado de lo que actualmente es el paraje. A lo largo de la historia, el bosque ha modificado sus usos y propósitos. Pasó de ser jardín mexica a casa de campo de los virreyes. Después fungió como jardines del Imperio de Maximiliano o del Porfiriato, hasta lo que conocemos y tenemos hoy en día, el espacio público del Bosque de Chapultepec, el área verde más importante en Latinoamérica.

Una de las formas más divertidas y prácticas de viajar para conocer el Bosque de Chapultepec es alquilar una bicicleta en La Casa de la Bici, dentro del mismo parque, donde, además, tienen servicio de reparación. Para chicos y grandes, es una actividad que toda la familia disfrutará. Una mezcla perfecta entre riqueza cultural, natural y ejercicio. Durante tu recorrido encontrarás varios puestos: de comida, bebidas, tatuajes de henna, pelucas, accesorios y mucho más. Perfectos para realizar una pausa y disfrutar del paisaje y el clima de un hermoso día al aire libre.

Lago de Chapultepec

Parada obligatoria en tu recorrido por el bosque, este cuerpo de agua es una formación artificial que se construyó en 1962 sobre una antigua zona de minas, las cuales fueron rellenadas. El lago mayor tiene una extensión de casi 53 mil metros cuadrados y el lago menor, de 14 mil 400. Es la opción perfecta para seguir realizando un poco de ejercicio, admirar el paisaje y sus elementos ya que, dentro del lago, se encuentran algunos animales silvestres que acompañan tu recorrido, tales como patos y garzas.

Horario: Martes a Domingo de 9:00 a 16:30 horas.

Tarifas:

Tipo de equipo - Capacidad - Precio por hora o fracción

Lancha de remos  - 4 personas - $100
Lancha de remos  - 5 personas - $120
Lancha de pedales - 2 personas - $60
Lancha de pedales - 4 personas -  $100
Cisne - 2 personas - $100

Sugerencias para tu recorrido por el lago:

  • Bloqueador
  • Lentes de sol
  • Gorra o sombrero
  • Reloj

Reglamento:

  • Para el alquiler de las lanchas se requiere de la entrega de una credencial oficial.
  • El uso de chaleco salvavidas es obligatorio por seguridad.
  • No se debe nadar en el lago y tampoco lanzar agua a otras lanchas con los remos.
  • No tirar basura y convivir adecuadamente con otros visitantes.
  • Hay personal de vigilancia constantemente en el lago para mantener el orden y por cualquier cuestión de seguridad y/o accidente.

La casa del lago

Esta construcción, además de ser muy bonita y que la hicieron durante el gobierno de Porfirio Díaz, sobre todo para las fiestas del centenario del movimiento de Independencia en 1910, se inaugura como club del automóvil. Esto fue de gran impacto, ya que en esas fechas el uso de este medio de transporte estaba en su apogeo. Era algo novedoso y se inaugura en 1908. En la actualidad sigue estando la construcción, sin embargo, han cambiado sus fines y usos. Entre los años de 1920 y 1923, incluso fue residencia presidencial. Con el tiempo fue nacionalizado como un bien inmueble ya propiedad de la nación. Desde los años 1950 hasta el día de hoy, la administración pasó a manos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Su nombre, “Juan José Arreola”, es en honor al escritor y poeta de la universidad, y hoy por hoy se llevan a cabo actividades relacionadas con la cultura (cine, arte, literatura, talleres, conferencias, etcétera).