PUEBLA
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Puente de Dios

Paraíso escondido

Lugares que te envuelven en la magia de la creación terrestre. Déjate transportar a épocas antiguas y encantadas, donde la única preocupación es respirar y encontrar paz a través de la Madre Tierra.

Por: Giovanna Díaz

En esta ocasión apuntemos la brújula hacia la Sierra Gorda, una cordillera de montañas en donde se asentaron otomíes y chichimecas y que, tiempo después, los frailes franciscanos evangelizaron con la construcción de cinco misiones. Sólo pocas personas saben que la esencia de este lugar son los distintos ecosistemas que lo conforman. Se ubica sobre la carretera federal 120 San Juan del Río-Xilitla, a la altura del kilómetro 155, pasando una parte de terracería de aproximadamente cinco kilómetros que llega hasta la comunidad de Río Escanela, en el municipio de Pinal de Amoles. Cañones, cascadas, grutas, montañas, ríos, sótanos, entre otras maravillas de la naturaleza, se encuentran en esta reserva del planeta considerada, desde los años 1990, un área natural protegida y Patrimonio Mundial de la Humanidad.

El río Escanela es el guía natural de tu recorrido por el Puente de Dios y el Cañón de la Angostura. Nace en el punto más alto de la Sierra Gorda, en el cerro de la Pingüica a 3,160 metros sobre el nivel del mar. Mientras se va alimentando de distintos arroyos, sus aguas adquieren una tonalidad cristalina gracias al movimiento constante y el choque con las diferentes piedras que están dentro del mismo río.

Es increíble la sensación al caminar por los parajes al final del cerro Pinal de Amoles. Una tranquila andanza que te envuelve en las vibraciones naturales, mientras el sonido del fluido cristalino del cuerpo de agua comienza a relajar tu mente. Detente un momento y cierra los ojos. Disfruta el aroma del musgo, de la tierra húmeda a tus pies, la brisa que llega y se impregna en tu rostro y cuello, el sonido del agua al chocar con las rocas, mientras las aves levantan el vuelo con la musicalidad de su trinar y las mariposas giran a tu alrededor en perfecta sincronía contigo.

Aun con los espectaculares paisajes que atesora y la tranquilidad que se respira a lo largo del recorrido, Puente de Dios no es del todo placentero y pacífico, en realidad, para llegar a él hay que tener cierto gusto por la aventura. El camino no es nada sencillo, necesitas buena condición física, ropa y equipo apropiado para adentrarte en esta hazaña que te ofrece la naturaleza, ya que el trayecto tiene una longitud de tres kilómetros, así que haz tus cuentas: son seis kilómetros en total que, te aseguramos, valen toda la pena del mundo. Te recomendamos usar unos zapatos cómodos, con suela antiderrapante, que se ajusten perfectamente a tus pies y que puedas mojar, pues en varias ocasiones tendrás que cruzar el río que es la guía del recorrido. Esta parte acerca de atravesar el afluente, es muy importante tenerla en cuenta por la ropa y el ‘equipaje’ que lleves, porque hay zonas donde el agua alcanza aproximadamente los 90 centímetros de altura y si quieres llegar al final, es imperativo mojarse no sólo los pies sino más de medio cuerpo.

Si eres de aquellas personas que gustan de nadar, sobre todo en lugares tan puros y plácidos como lo es Puente de Dios, te recomendamos llevar traje de baño. Antes de llegar a la mitad del camino existe un puente en donde puedes realizar clavados. Su nombre es el Cañón de la Angostura. Te sorprenderán las altas paredes que lo conforman. La erosión del suelo ha construido inmensas paredes con figuras extraordinarias que se encuentran a nuestro alrededor. La profundidad del río en esa zona es de tres a cuatro metros, lo que hace posible esta actividad.

¿Tienes sed?

El equipaje que lleves debe ser únicamente el indispensable. Sin embargo, el agua no es problema alguno. Hay algunas partes del recorrido donde existen brotes de este líquido vital que caen de las paredes rocosas. Vive la aventura y refréscate un poco. Basta con colocar las manos en forma de cuenca o la boca directamente en el chorro para hidratar a nuestro cuerpo con agua pura y natural, además de deliciosa y refrescante.

Durante el trayecto hay varios puentes y cuevas. Pasas de ser Indiana Jones, cruzando los puentes sin pasamanos con el corazón latiendo a mil por hora para pisar sin tropezarte, a ser un verdadero pirata y explorador que se adentra a una increíble cueva dentro de los parajes de los dioses que han escondido este lugar a la vista del hombre. Donde sólo los más valientes y arriesgados son los elegidos por el destino para deslumbrar sus sentidos con las maravillas divinas.

¿Qué necesitas?

* En éste lugar existe una mina donde se siguen extrayendo metales. Al principio y al final del recorrido puedes adquirir alguna piedra con mineral como recuerdo.

* Al iniciar y/o finalizar tu recorrido puedes disfrutar de unas exquisitas gorditas para cargar energías y disfrutar de la deliciosa gastronomía que México ofrece.

El gran espectáculo para cerrar con broche de oro

Despójate de lo que no se deba mojar, inhala profundo y vuélvete parte de esta gran maravilla. Puente de Dios. Una gran cueva donde varias cascadas te darán un baño purificador. Deja que la corriente caiga por tu cuerpo. Siente cómo va recorriendo todo tu ser. Cómo baja desde la cabeza, pasando por la nuca, y acaricia tus hombros, espalda y las piernas. A su vez, la musicalidad del agua en movimiento, el viento refrescante y la fauna que te rodea, empapa tus oídos. Todo tu cuerpo se encuentra en un estado de relajación y comunión plena con la naturaleza. El agua cristalina, el verde musgo y los helechos, las grandes rocas y el cautivante eco son los anfitriones aquí. Tus sentidos se agudizarán para disfrutar al máximo de este espectáculo. Para creyentes y conocedores de la religión católica cristiana, este lugar le hace justicia al nombre que porta, ya que a decir verdad, parece la entrada al paraíso.

Nuestro consejo

Puente de Dios es un lugar prácticamente virgen, con aguas cristalinas difíciles de concebir si no es teniéndolas frente a los ojos. El turismo comienza a desarrollarse aquí y, como habitantes y guardianes del planeta, debemos hacer cuanto esté en nuestras manos para conservar lugares como éste y contribuir a que sean espacios sostenibles.

Cuando realices el recorrido, no lleves contigo productos que puedan convertirse en desechos ni dejes basura tirada; por inclemente que pueda parecer el sol, evita el uso de bloqueadores solares o bronceadores para no contaminar el agua. Sé amable, agradecido y generoso con los guías. ¡Y disfruta al máximo la belleza natural de nuestro México!